Shadow Intervals: Six Movements for String Quartet recorre una secuencia de rupturas controladas y estados suspendidos, donde el sonido se comporta como la luz en baja exposición. Las líneas emergen, colisionan y se disuelven en un campo cambiante de tensión y liberación. Cada movimiento aísla una condición - enfoque, impulso, quietud, colapso, recalibración - pero rehúsa resolverse, dejando rastros que se filtran en lo que sigue. El cuarteto se convierte en un sistema de presión, capaz tanto de fractura como de contención, donde la textura tiene tanto peso como el gesto. Es música que opera en el límite de la forma, donde la estructura se afloja y lo que permanece es el impacto, la imagen residual y la persistencia de la sombra.